¿Leyenda o realidad? Tras la pista del extraño caso del alférez de La Mussara
La comunidad de la Mussara: Historias de un pueblo abandonado (Facebook).
La Mussara es uno de esos lugares en los que resulta difícil separar la historia de las historias.
Décadas después de quedar deshabitado, alrededor del antiguo pueblo han ido apareciendo relatos sobre desapariciones, extraños fenómenos, luces, nieblas y sucesos difíciles de explicar. Algunos tienen un origen relativamente fácil de rastrear. Otros, en cambio, se han repetido tantas veces que resulta complicado saber de dónde salieron.
Hace unos días nos encontramos con uno de ellos.
La historia hablaba de un alférez destinado en el cercano campamento militar de Los Castillejos que habría subido hasta La Mussara acompañado de una joven. Según el relato, ambos permanecieron allí durante unas pocas horas. Sin embargo, cuando el militar regresó al campamento descubrió que habían transcurrido muchas más.
Una supuesta pérdida de tiempo en La Mussara.
La historia era llamativa.
Quizás demasiado.
Y decidimos hacernos una pregunta muy sencilla:
¿De dónde sale realmente este relato?
Una historia repetida muchas veces
Una primera búsqueda permite encontrar rápidamente distintas versiones de la historia.
En esencia, casi todas cuentan lo mismo: un alférez destinado en Los Castillejos se desplazó hasta La Mussara acompañado de una mujer y, tras permanecer allí durante unas horas, regresó al campamento para descubrir que había estado ausente mucho más tiempo del que creía.
El problema aparecía inmediatamente.
¿Quién era aquel alférez?
¿Cuándo ocurrió?
¿De dónde procedía originalmente la historia?
En muchas de las versiones que circulan por Internet no aparecía prácticamente nada que permitiera comprobarlo.
Ni nombre.
Ni fecha concreta.
Ni documentación.
Ni una fuente original fácilmente identificable.
Y cuando una historia se repite una y otra vez sin que nadie explique de dónde procede, conviene desconfiar.
Nuestra primera impresión fue precisamente esa: quizás estábamos simplemente ante otra leyenda de Internet, copiada durante años de una página a otra hasta terminar incorporándose al imaginario misterioso de La Mussara.
Pero decidimos seguir buscando.
La historia también aparece estudiada como leyenda
El siguiente paso nos llevó hasta Transitant l'invisible, un trabajo antropológico dedicado precisamente a estudiar las leyendas contemporáneas relacionadas con La Mussara.
Y allí aparecía de nuevo el alférez.
Esto aportaba algo importante, aunque no demostraba que el episodio hubiese ocurrido.
La historia podía ser estudiada como parte del folclore contemporáneo creado alrededor de La Mussara. Es decir, independientemente de que el supuesto suceso fuese real o no, el relato existía, circulaba y había terminado formando parte del conjunto de historias asociadas al pueblo.
Pero todavía seguíamos sin saber qué podía haber detrás.
Así que continuamos tirando del hilo.
| La famosa niebla de La Mussara. Fotografía del autor. |
El alférez empieza a tener nombre
La búsqueda terminó llevándonos hasta una versión mucho más detallada del relato.
En un artículo publicado por Espacio Misterio, el supuesto protagonista aparece identificado parcialmente como Lluís A. F., un alférez de complemento destinado en Los Castillejos a principios de los años ochenta.
Y aquí encontramos algo que diferenciaba esta versión de muchas de las que circulan por Internet.
El autor del artículo asegura que conoció el episodio por boca del propio protagonista.
Según el relato que atribuye a Lluís, este habría conocido a una joven italiana y ambos se desplazaron hasta La Mussara en el Seat 600 del militar. Allí habrían permanecido alrededor de tres horas, rodeados por una espesa niebla.
Cuando regresó al campamento, sin embargo, descubrió que llegaba unas doce horas tarde y habría sido arrestado.
El artículo incluso recoge unas declaraciones atribuidas directamente a Lluís, quien afirmaba estar convencido de no haber permanecido en La Mussara más de tres horas.
Esto suponía un avance respecto a las versiones anónimas que habíamos encontrado inicialmente.
Pero también debemos establecer claramente su límite.
Nosotros no hemos podido identificar de manera independiente a Lluís A. F. ni localizar documentación que confirme su testimonio. Lo que podemos acreditar es la existencia de una fuente publicada cuyo autor afirma haber hablado personalmente con el supuesto protagonista.
Es una pista considerablemente más interesante que un simple «se cuenta que...», pero continúa siendo un testimonio sin corroboración independiente.
¿Encaja la historia con Los Castillejos?
Llegados a este punto quisimos comprobar otra cosa.
La versión más detallada del relato sitúa los hechos a principios de los años ochenta y presenta a Lluís A. F. como alférez de complemento destinado en Los Castillejos.
Aquí apareció una primera duda.
El campamento de Los Castillejos había estado estrechamente relacionado durante décadas con la formación de las Milicias Universitarias, pero aquella etapa había terminado en 1972. Por tanto, no podíamos trasladar sin más a los años ochenta la imagen del gran campamento universitario de las décadas anteriores.
¿Significaba eso que la historia contenía una contradicción?
Decidimos comprobarlo.
La desaparición de aquella Milicia Universitaria no supuso el final de los oficiales de complemento. El sistema continuó mediante la Instrucción Militar para la Formación de Oficiales y Suboficiales de Complemento (IMEC), y la documentación oficial de los años ochenta confirma la existencia de alféreces de complemento durante aquella década.
Pero quedaba otra cuestión todavía más importante.
¿Seguía habiendo militares en Los Castillejos a principios de los años ochenta?
Y aquí encontramos un dato especialmente interesante.
El 12 de julio de 1983, El País publicó una noticia sobre un grave accidente ocurrido durante la extinción de un incendio forestal en las proximidades de Los Castillejos. El periódico describía entonces el lugar como el antiguo centro de instrucción de los oficiales de complemento y señalaba que en sus instalaciones permanecía un pequeño destacamento de cuarenta hombres al mando de un teniente.
Es decir, en 1983 Los Castillejos ya no desempeñaba la función que había tenido durante la época de las antiguas Milicias Universitarias, pero seguía existiendo presencia militar en el lugar.
Esto resulta importante para nuestra investigación.
La existencia de un alférez de complemento a principios de los años ochenta es históricamente posible. Y también está documentada la presencia de militares en Los Castillejos precisamente en esos años.
Por tanto, aquello que inicialmente podía parecer una posible incoherencia cronológica del relato no permite descartarlo.
Naturalmente, esto tampoco demuestra que Lluís A. F. estuviera destinado allí ni que protagonizara el extraño episodio que se le atribuye.
Simplemente significa que, al someter esa parte de la historia a comprobación, el contexto histórico resulta plausible.
![]() |
| Fotografía del antiguo campamento militar Los Castillejos. Autor desconocido. |
¿Dónde están las pruebas?
Si realmente aquel militar regresó a Los Castillejos con doce horas de retraso y fue arrestado, cabría preguntarse si quedó algún tipo de documentación relacionada con el episodio.
¿Existió algún parte militar?
¿Algún expediente disciplinario?
¿Conocemos el nombre completo de Lluís A. F.?
¿Existe algún testimonio independiente de la joven italiana que supuestamente lo acompañaba?
¿Hay alguna referencia contemporánea a los hechos?
Por el momento, no hemos podido localizar nada de eso.
Y esta ausencia de documentación nos impide dar el salto que separa una historia interesante de un acontecimiento demostrado.
Podemos comprobar que Los Castillejos seguía contando con presencia militar en 1983.
Podemos comprobar que la figura del alférez de complemento continuaba existiendo durante aquellos años.
Podemos rastrear la existencia del relato y encontrar una fuente cuyo autor asegura haberlo recibido del supuesto protagonista.
Pero no podemos demostrar que Lluís A. F. estuviera realmente destinado en Los Castillejos, que fuese arrestado tras regresar de La Mussara ni que aquel extraño episodio temporal sucediera tal y como se cuenta.
Entonces, ¿leyenda o realidad?
Quizás esa sea precisamente la pregunta equivocada.
Cuando comenzamos a buscar información sobre esta historia, nuestra sospecha inicial era que nos encontraríamos ante un simple relato nacido en Internet y repetido posteriormente sin ningún fundamento.
La investigación, sin embargo, nos ha llevado algo más lejos.
Hemos encontrado un supuesto protagonista, una época y una fuente cuyo autor afirma haber conocido directamente su testimonio. Incluso aquello que inicialmente podía despertar dudas —la presencia de un alférez de complemento destinado en Los Castillejos a principios de los años ochenta— resulta compatible con lo que hemos podido documentar sobre el campamento y el Ejército español de aquella época.
Pero que una historia resulte posible no significa que esté demostrada.
Y ahí es donde el rastro vuelve a detenerse.
No hemos encontrado una prueba independiente que permita verificar el episodio ni, mucho menos, demostrar que en La Mussara se produjera alguna clase de inexplicable alteración del tiempo.
Por tanto, lo único razonable es dejar la historia exactamente donde las fuentes nos permiten dejarla.
No podemos afirmar que ocurrió.
Pero ahora conocemos bastante mejor de dónde procede aquello que tantas veces se ha contado.
Y quizás eso sea lo más interesante de investigar las leyendas de un lugar como La Mussara.
A veces, detrás de una historia aparentemente fantástica encontramos un acontecimiento perfectamente documentado.
Otras veces descubrimos cómo un hecho real terminó deformándose con el paso de los años.
Y otras, como en este caso, seguimos un rastro hasta que las fuentes se terminan y nos encontramos ante una puerta que, por el momento, no podemos atravesar.
A partir de ahí comienza el terreno de la leyenda.
Y cada cual puede sacar sus propias conclusiones.
Fuentes consultadas
Para esta investigación se han consultado el trabajo antropológico Transitant l'invisible, dedicado a las leyendas contemporáneas relacionadas con La Mussara; diferentes versiones publicadas del relato del alférez; el testimonio atribuido a Lluís A. F. publicado por Espacio Misterio/Año Cero; documentación oficial relativa a la formación de oficiales y suboficiales de complemento (IMEC), y la información publicada por El País el 12 de julio de 1983 sobre la presencia de un destacamento militar en Los Castillejos.










